CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

22 agosto 2005

Lundi Matin

El cine francés tiene algo especial : la fotografía, las expresiones, que sólo pueda verse de madrugada en la segunda cadena...
El marido de la peluquera, Amelie, el sexo de las estrellas, Blanco-rojo-azul, Lundi Matin...
No lo entiendo bien, no sólo porque hablen un idioma que no comprendo, sino porque parece que no pasa nada, todo fluye de un modo monótono, silencioso, pocas palabras, pocos hechos, poca música... tiene algo de voyeurista, pues a menudo tengo la sensación de estar mirando por un agujerito vidas extrañas.
Lundi Matin está repleta de detalles curiosos en los que en medio de la rutina y de ese no pasar nada... la gente se harta y rompe las normas sin que parezca haber consecuencias: un trabajador de una fábrica decide no entrar ese día y pasarlo tumbado en el césped, un viejo se levanta de su silla de ruedas y decide caminar, un cocodrilo anda suelto por un jardín...
¿Dónde está Vincent? Un buen día alguien desaparece de nuestra vida porque ya no nos soporta, o no soporta la vida... el resultado es el mismo, cambia la vida de Alguien y cambia la vida nuestra. Ambos seguimos viajando pero tomamos distinto tren. Hay quien se queda anclado esperando que Alguien regrese y tal vez si eso ocurriera algún día no le reconoceríamos, como Penélope en la canción:

Penélope,
Con su bolso de piel marron,
Y su zapatos de tacón,
Y su vestido de domingo.

Penélope,
Se sienta en un banco del anden,
Y espera que llegue el primer tren,
Meneando el abanico.

Dicen en el pueblo que un caminante paró,
su reloj,
Una tarde de primavera.
Adios amor mío, no me llores, volveré,
Antes que
de los sauces caigan las hojas,
Piensa en mí
volveré
por tí,

Pobre infeliz
se paró tu reloj infantil
Una tarde de promesa abril
Cuando se fue tu amante.
Se marchitó
En tu huerto hasta la ultima flor,
No hay un sauce en la calle mayo,
Para Penélope.

Penélope,
Triste esa fuerza de esperar,
Tus ojos parecen brillar,
Si un tren silba a lo lejos.
Penélope,
Unos tras otro los ve pasar,
Mira sus caras los oye hablar,
Para ella son muñecos.

Dicen en el pueblo que el caminante volvió
La encontró
en su banco de pino verde,
La llamó Penélope
mi amante fiel, mi paz,
deja ya, de tejer sueños en tu mente.
Mírame,
soy tu amor,
regresé

Le sonrió,
Con los ojos llenitos de ayer,
No era asi su cara ni su piel
No eres quien yo espero.
Y se quedó ,
Con su bolso de piel marrón,
Y sus zapatitos de tacón,
Sentada en la estación...

2 Comments:

  • At 8/22/2005 02:16:00 a. m., Blogger quid·pro·nihilo said…

    Penelope teje y teje mientras Ulises se va de parranda con sus amigos.
    Penelope necesita un amante que la haga sentir como la Reina de Itaca que es.

     
  • At 8/22/2005 03:08:00 a. m., Blogger gallardo said…

    Tu sabes porque teje Penelope, es para arropar el amor, teje y desteje según espera o ama.
    Yo quisiera un tejido para mi, así de sincero y fuerte.
    Bueno quien no verdad?

     

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