CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

12 octubre 2008

armadura estrecha

Debería seguir subiendo la ropa de invierno y las mantas del trastero. Pero llevo varias horas copiando parte del blog por si un día decido borrarlo para siempre. Lo cierto es que comencé a escribir los cuadernos en uno de los peores momentos de mi vida, absolutamente derrumbada y vulnerable. Pero por alguna razón me da pereza o tristeza borrarlo del todo. Al copiar las entradas de cuando en cuando me detenía sorprendida por los comentarios de personas que supuestamente me querían y disfrazaban de buenas intenciones comentarios cargados de despecho y de enojo. Visto así, no es de extrañar que haya reaccionado ante los comentarios de Gabriel como si se trataran de un ataque y que me haya defendido, visceralmente, atacando, olvidando las formas.
Gabriel me dice que no tengo derecho a responderle de ese modo y menos aún por este medio, pero después de haber releído ciertas cosas, mi reacción es más que comprensible, si bien no está justificada.
Miglo se harta de decirme que me pierden las formas y me he llevado nosecuantos codazos y pisotones bajo la mesa. Cuánta razón lleva.
Me pregunto a veces por qué me cuesta tanto ignorar a personas que supuestamente ya no me importan, o a personas que nunca me han importado en absoluto. Por qué siento la necesidad de defenderme, por qué me empeño en darme de ostias contra un muro y tratar de ser comprendida; por qué me importa tanto la percepción que se tiene de mí.
Hoy me descubro humanísima en la faceta más desagradable del ser humano, esa faceta que nos vuelve agresivos, vulnerables y estúpidos. Siempre perdoné a Gabriel porque siempre quise creer que actuaba por mi propio bien; pero hoy no puedo verlo así, hoy le veo como un ser que ha actuado por resentimiento, despecho y enojo más que por amor.
Este blog fue un regalo suyo y por eso le consentí mucho más que a la mayoría de los lectores y es por eso que me estoy planteando crearme otro y borrar este, para borrarle definitivamente del derecho a comentar más allá de "mi propio bien".
Ya entendí el mensaje. Ya cobré mis faltas. Me da pereza seguir respondiendo por errores cometidos años atrás, pero parece ser que a veces nunca terminamos de pagar la deuda, que parece engrosarse con el tiempo igualito que les sucede a los países tercermundistas.
Hoy tengo la sensación de haberme equivocado en todo y que incluso mis logros no son más que una casual prolongación de mis fracasos.
Arrepentirse no tiene mucho sentido y tampoco resulta útil.
Hoy tengo ganas de romper con todas las cosas, me daré unos días por si todo esto es fruto de los días nublados, del estrés o del miedo que estoy pasando por la salud de mi padre.
Los puentes largos tienen ese efecto en mí. El tiempo libre me arranca de cuajo la cara de mujer incansable, activa y alegre. Nunca me apetece salir.
No debería responder a los comentarios estando de mal humor. No debería sentirme ofendida con tanta facilidad. No debería importarme que algunas personas hayan decidido no entenderme para siempre o juzgarme por siempre jamás. Y tampoco debería importarme demasiado que lleven razón.
Se me está quedando estrecha la armadura y me parece que me la voy a dejar en el trastero.
Me ahoga la constante sensación de niña chica que se justifica ante las regañinas. Me cansa recordar constantemente los errores cometidos. Me crispa contemplar la torpeza con la que empecé a caminar cuando caí y ver cómo los mismos obstáculos se empeñan en plantarse en el camino una y otra vez. Me agobia ver cómo, vez tras vez, se me escapa la próxima escapada.
Me espera el trastero.

2 Comments:

  • At 10/16/2008 04:21:00 p. m., Anonymous Gabriel said…

    "Dende aquí vexo un camiño
    que non sei adonde vai,
    pol-o mismo que non sei
    quixera o poder andar.

    Nin fuxo, non, que anque fuxa
    d’un lugar a outro lugar
    de min mesma, naide, naide,
    naide me libertará

    Quérom’ire, quérom’ire
    para donde non o sei.
    Cégam’os ollos a brétema,
    ¿para dond’hei de coller?

    N’acougo cunha inquietude
    que non me deixa vivir,
    quero, e non sei o que quero,
    qu’é todo igual para min...

    Xa nin rencor, nin desprezo,
    xa nin temor de mudanzas,
    tan só unha sede..., unha sede,
    d’un non sei qué, que me mata.
    Ríos da vida, ¿onde estade?
    ¡Aire! Qu’o aire me falta."

    Rosalía Castro

    ... Que bien lo expresa Rosalia de Castro, ¿verdad?.

    Besos,
    Gabriel

     
  • At 10/16/2008 09:52:00 p. m., Blogger Tzade said…

    A buen entendedor, pocas palabras bastan.
    Más palabras.

     

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