CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

15 junio 2011

El cactus de flores.

La vida me ha puesto el caramelo en la boca y luego me lo ha quitado. Esta vez la pena es más honda que la rabieta momentánea y el desconcierto es tal que no sé qué pensar de mí misma. Mi torre de marfil se ha convertido en papel y está a punto de volarse con el viento. A lo mejor no es tan buena idea eso de no tener miedo. A lo mejor resulta que el miedo es un protector natural contra este tipo de cosas. A fin de cuentas, un ser que tiene miedo no soporta a alguien que no lo tiene. Estoy acostumbrada a atraer impetuosamente a los hombres, ni sé cómo lo hago ni deseo hacerlo; realmente no me gusta producir esa ceguera incondicional que los arrastra hacia mí desordenadamente. Pero esta vez ese fenómeno me había resultado agradable porque yo deseaba también con la misma fuerza.
Anoche actué como no lo había hecho en años, movida por un deseo salvaje de perderme en su boca y dejar que el tiempo diga lo que tenga que decir. Ayer me desboqué en abiertas manifestaciones de seguridad que supongo que acojonaron.
Soy un cactus de flores olorosas, atrayente pero... nadie se acerca más de lo debido. Hasta ahora me ha venido bien, porque hasta ahora no me apetecía ser tocada o al menos me daba lo mismo si alguien me arañaba el alma o no.
A lo mejor eso de "sé tu mismo" es un tópico utópico que debería quedar reservado a los libros de fantasía épica y el éxito en la vida, en todos sus ámbitos, es de aquellos que han aprendido del arte de mentir y ocultarse, incluso a sí mismos y de sí mismos. A lo mejor resulta que la ignorancia y la inconsciencia son los únicos caminos para llegar a alguna parte.
No sé si podré cumplir mi premisa de no darme tregua. Los sueños se me han caído de pronto y estoy derrotada. Estoy cansada de no atreverme pero me ha cansado más aún hacerlo. Volveré a mi disfraz de espinas, esta vez sin flores, porque hoy no tengo ganas de tolerar más bromas de la esperanza. La esperanza es una dama cruel que se burla de la sonrisa bobalicona de los ingenuos que piensan que creer sirve para algo.

1 Comments:

  • At 6/27/2011 06:11:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Miedo... miedo que solo sienten los que han amado de verdad y perdido...los que no han sido queridos debidamente...a los primeros los envidio, a los segundos, los comprendo. VonkeFilosoficoestoyhoy Queteechademenosen

     

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