CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

15 junio 2005

Soledad

En medio de la ciudad, rodeado de historias desconocidas, el ser humano se siente solo. Sé vivir sola y sé disfrutarlo. Pero el hombre es un animal social. Mis contactos sociales últimamente se reducen a las personas que encuentro en mi trabajo, en el súper, en el metro de Madrid... pero ahora, que me veo forzada a dormir de día y mantenerme despierta de noche a causa de las guardias, cuando, como esta última noche, no tengo trabajo pero quiero mantenerme despierta para levantarme tarde, el silencio es tremendo y la soledad es más perceptible. Se piensa más, pero no se piensa mejor. Mi cama es enorme. La habitación es demasiado grande. Leo, hago abdominales, salto, busco al sueño cuando creo oportuno que llegue y el sueño se ríe de mí. Me despierto a las nueve de la madrugada, con martillazos, los niños juegan al balón. Me vuelvo a dormir. Hace calor. Doy mil vueltas. Me masturbo y me despierto con el vibrador entre las piernas, excitada, acaricio levemente mis brazos.
La publicidad me ha vendido la idea del alma gemela y la busco y la húyo al mismo tiempo. En los próximos días no tendré tiempo para pensar en todas estas tonterías. Es la una y veinte del medio día. Me quedan 13 minutos de conexión. Cuando acabe haré la compra: mucha comida preparada para esta semana que no tendré tiempo de cocinar. Entro a las tres, salgo a las ocho. A las nueve tomaré el autobús hacia Madrid. A las diez trabajo, hasta las ocho de la mañana. Llego a Pinto a las nueve. A dormir, hasta la una del medio día. Ducharse, preparar las clases, comer, dar clases... y vuelta a empezar. El sábado no vendré a dormir, después de mi guardia tengo el penúltimo día de curso, hablaremos sobre el trabajo en equipo y realizaremos un role playing. Después de tres guardias consecutivas dudo mucho que sea una buena compañera de equipo. Luego comeremos todas juntas para celebrar nuestra "graduación", planean comida-café-cena-baile... estaré hasta que me aguante el cuerpo. El domingo será enteramente mío. Si el cuerpo me soporta, beberé hasta hartarme. Voy a estrenar el traje de Armani rojo que me regaló Jorge hace dos años antes de que se apolille y me pondré los tacones de hebilla negros. Hasta el lunes siguiente no tendré más guardias. Entonces volveré a dormir de noche y despertar de día, con la ausencia dándome frío. Ahora lo sé, el frío que yo siento es mental. Tengo frío, pero dentro del corazón. Por eso no se me quita por más mantas que me ponga. Es la ausencia de abrazos y de besos... Caigo en la cuenta de que no recibo un abrazo hace ya mucho tiempo.
El ser humano necesita una media de 10 contactos emotivos diarios para mantener el equilibrio emocional. Yo estoy desequilibrada. Y tengo 33 años y duermo con un osito de peluche que acaba por los suelos. No como bien porque no me gusta comer sola. Como de pie, como deprisa. La comida no me quita el hambre de amor que siento.

1 Comments:

  • At 6/15/2005 02:59:00 p. m., Anonymous Gabriel said…

    Pqueñita,
    Te noto serena al leerte. Con tus problemas habituales, pero controlando a pesar de todo.
    No se si tu relación José manuel ha progresado en la medida en que deseabas, es decir como pareja más que como amigo. Deduzco de tus palabras y de tus ominisiones que se quedó en amigo.
    Me gustó saber que duermes con tu osito. Me gustaría verte por un agujero :)
    No te niego que siento alegría por ti en el hecho de que tienes un contrato merecido por seis meses en la prote, pero por otra parte me siento que el proyectado deplazamiento a Barcelona, para enrraizar en estas tierras, se hará esperar un tiempo, o simplemente se desestimará por tu parte.
    Te informo que recientemente compré una segunda residencia en un pueblecito de montaña, justo a 15 minutos de la playa del pueblecito donde veraneaba de pequeño, en Sant Pol de Mar, Maresme
    Aunque hay que que plantar muchas cosas, adornar el lugar con plantas y arboles, la casa es habitable (fue construida en 2002) y tiene una hermosa piscina romana. Cruzando la calle tienes el bosque del parque natural de Montnegre. Sus entradas son aun verdadero y aparentemente inacabable bosque de encinas y alcornoques (pocos pinos porque es un bosque original mediterraneo perfectamente conservado).
    Estoy muy contento porque la operación es a su vez una buena forma de invertir el dinero ahorrado durante los años que viví en Miami.
    Quiero exponer mi colección de minerales, que empecé desde que tenía apenas 11 años y que ahora cuenta con ejemplares realmente bellos.
    Una delicia de casa que podria ser vivienda fija dado que está proxima a la ciudad (50 km).
    Asi que ...Vente a vivir a Barcelona!!... (¿Sabes en que pienso, verdad? ;))))
    Cuídate, cariño.

     

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