CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

25 abril 2006

Eres lo mejor que me ha pasado

Siempre salimos lastimados de un divorcio y algunos nos amparamos en relaciones sin apertura, en trenes que no llevan a ninguna parte para crearnos la falsa ilusión de movimiento. Cuando el movimiento acaba te encuentras en el mismo punto. Dejando de lado toda la cautela somos lastimados, refugiados en un cuidado extremo nos negamos la oportunidad de ser felices. ¿Dónde está el bendito punto medio que nos da el equilibrio? Debo descubrir en qué punto cierro mis puertas, en qué momento me vuelvo infranqueable y derribar los muros que me aprisionan en una soledad asfixiante. El sábado noche me descubrí buscando un pero: "No es perfecto, nadie lo es, búscale la traba, deprisa".
El amor está dentro de uno. De eso hablábamos José Manuel y yo en el desayuno esta mañana. Nadie puede robarnos eso... nadie nos lo puede dar tampoco. Si fuera capaz de seguir abierta, de rendirme a mi humanidad y darme el lujo de estar desnuda y vulnerable en brazos del otro, si fuera capaz de seguir a pesar del miedo, tal vez volvería a vibrar como una vez sucedió. Pero esto no ha sido posible. No es posible en una relación a distancia; no es posible con un hombre que no acaba de decidirse; no es posible con quien se aleja sin decir nada; no es posible con alguien a quien no admiras (aunque sólo sea un poquito); no es posible con un hombre casado; no es posible con un esquizofrénico paranoide... no es posible si siempre escojo un imposible.
Quiero abrirme al amor, pero no encuentro el camino. No me había dado cuenta de lo cerrada que estaba... o me daba cuenta, pero me daba igual. Las reflexiones con José Manuel después de su ruptura y mis argumentos para ayudarle "No está mal lo que dices ¿por qué no te aplicas el cuento?" (me dijo, más o menos) y mi infértil lucha por dar un sentido a la vida de Josías después de haberle salvado, me han hecho caer en la cuenta de que el no de otros es en el fondo un deseo mío que he provocado de un modo más o menos consciente.
Yo misma he dicho muchas veces que si la persona en la que más he confiado en el mundo me traicionó, cualquiera puede hacerlo. Es cierto; todos somos traidores en potencia. Pero siempre me dio mucho coraje la sensación de pagar por los pecados que otras mujeres cometieron con sus parejas cuando me tocó lidiar con ellos y sin embargo he sido incapaz de volver a confiar. Ninguno de ellos es culpable de la traición de Jorge. Sólo Jorge y yo somos culpables de su traición; nadie más. Nisiquiera su secretaria es culpable.
La capacidad de amar está dentro de nosotros... sí; eso es lo que ha descubierto José Manuel en unas pocas semanas. A mí me ha costado mucho más. El dolor de la pérdida fue tan grande que sentí que mi ser se iba con él. Pero mi ser está aquí, dando palos de ciego y cayendo en la cuenta, de vez en cuando, en algún que otro conocimiento útil. No se pierde la capacidad de amar y es un gran descubrimiento pues durante mucho tiempo estuve absolutamente segura de que había perdido el amor para siempre.
Ahora comienzo a disfrutar nuevamente de los pequeños placeres de la vida. No la había perdido totalmente pero ahora disfruto más. Camino despacio bajo el sol y me encanta. Sonrío con el beso del viento. Bailo la música. Leo mucho. He empezado a hacer deporte... todo eso sin que nadie nuevo haya venido a recordarme que la vida sigue ahí y que, aunque es bello disfrutarla junto a alguien, tampoco está mal cuando se está solo. No somos seres incompletos, aunque sentirse completo junto a otro esté de puta madre.
Sigo estando triste pero ahora la vida es un poco más sencilla porque la esperanza ha vuelto y he dejado que se quede.
Me ha ayudado mucho un comentario en mi blog de alguien que dijo que pasó por algo parecido. Fue un comentario muy sencillo pero me sentí comprendidísima y caí en la cuenta de que volveré a decir algún día "eres lo mejor que me ha pasado". Porque lo mejor no está atrás, está por venir. Cuando pase el tiempo necesario, el amor sucederá de nuevo. A veces me parece que el dolor se hará crónico, pero escuchando a varias personas que han vuelto a vivirlo después de pensar lo mismo que he pensado yo, me gusta pensar que a mí también me sucederá algo así.
No hay amor sin espinas. No hay relación sin riesgos.
No me da miedo el amor; me da miedo un nuevo duelo. Pero ese riesgo es inevitable. Si no confías es imposible vibrar.
Ahora estoy más serena. Admito mi culpa. Admito su error. Todos cometemos errores. Admito que no le he perdonado del todo. Admito que tampoco me he perdonado a mí misma. Hoy le comentaba a José Manuel que, estando con Jorge, una de mis alumnas me dijo "pide un deseo" y no supe qué pedir. A José Manuel se le iluminaron los ojos. Él había pasado por ese estado en el que lo único que se puede pedir es que se pare el tiempo; en el que no sientes ninguna necesidad; todo es tan perfecto que no pasa nada si no pasa nada más. Fue perfecto muchas veces. Fui muy feliz junto a Jorge.
Quiero pensar que lo que hasta ahora me ha parecido una desgracia ha tenido que suceder para llevarme a la felicidad. Me gusta pensar que no hay mal que por bien no venga. Y también me gusta pensar que no hay mal que cien años dure.

9 Comments:

  • At 4/26/2006 06:27:00 a. m., Blogger gallardo said…

    La vida siempre encuentra su ruta, no importa cuanto demore, la encuentra, aun si estas dormida, al despertar lo sabrás.
    Un beso

     
  • At 4/26/2006 04:41:00 p. m., Blogger nihnahades said…

    cuando el mar se seca y los peces se oxidan se puede seguir soñando...
    solo el tiempo nos coce quirurgicamente y la cicatriz se va haciendo tenue e indolora....

    Me ha gustado tu poesia...sigues haciendolo?.. cada poesia se parece a su dueño....
    y creo que te voy conociendo a travez de ella..

    regreso...

     
  • At 4/26/2006 05:24:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Se percibe en tus palabras un sentimiento de culpabilidad por haber sido traicionada.

    Y, sin embargo, ese tipo de sentimiento parece razonable que quien deba tenerlo sea el traidor, no la personas traicionada. A no ser que el traicionado hubiera "provocado" en cierto modo esa situación al ser quien primero hiciera la "jugarreta".

    ¿Tu traicionaste primero a Jorge -aunque solo fuera un pequeño desliz- y el lo descubrió y tomó idénticas medidas?

    Si respondes que "si", se podría entender muy bien tu angustia y ese esentimiento desesperado de haber perdido algo valiosísimo por causas que tu misma pudiste evitar.

    ¿Qué te parece si nos cuentas qué sucedió en tu vida antes de que Jorge te traicionara?

    ¿Conociste a otro hombre mientras estabas con Jorge y le pusiste "un poco" los cachos a Jorge cuando estabas comprometido relamente con él?

     
  • At 4/26/2006 06:08:00 p. m., Blogger Julio César said…

    Se puede perdonar a medias?

    Si, lamentablemente si... pero queda esa sensación de vacío...

    Y de las rupturas y sus secuelas, me han quedado muchas enseñanzas... por eso, si me rompen el corazón, no me pongo a repartir los pedazos...

    Me gustó mucho, mucho... he de volver, claro que si.

     
  • At 4/26/2006 08:14:00 p. m., Blogger Tzade said…

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  • At 4/26/2006 11:30:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

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  • At 4/27/2006 01:31:00 a. m., Blogger Tzade said…

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  • At 4/28/2006 10:38:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    El drama es que como dices, "no lo sabes" y a medida que pase el tiempo, sabrás menos sobre ello.

    Asume que amarás por siempre a Jorge, porque el que no te quieran no significa que debas responder con la misma moneda, pero haz algo por mitigar la OBSESIÓN que invariablemente terminas por mezclar en tu discurso con el sentimiento amoroso o con la nostalgia del mismo.

    Evita identificarla con "AMOR", que ya sabes que no tiene nada que ver.

    Tu eres psicologa y estoy seguro que de que entiendes el mátiz que deseo hacerte ver.

     
  • At 5/11/2006 03:03:00 p. m., Anonymous Kandereth said…

    En el amor no hay culpables cielo. Hay dos personas que unen un sentimiento que jamás puede ser idéntico. Todo fluye, el cariño y el amor se mezclan en maraña. El enamoramiento se va...queda el cariño. ¿Pero qué hay del amor? ¿Se va y luego vuelve? ¿Permanece callado hasta que el cariño es distante? ¿Nos vamos del amor para no volver? Tanto enigma, para que busquemos la certeza. No busques el amor, pero no le cierres la puerta, llevas una impronta muy fuerte que sólo el tiempo sabe cuando dejará de condicionarte... Sé feliz cara amica.

     

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