CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

22 julio 2008

Media noche, te espero.

"Nunca sé despedirme de tí, siempre me quedo con el frío de alguna palabra que no he dicho" (Luis García Montero).

El adiós es tan largo y la espera tan honda que me río de miedo cuando se nos hace tarde. Es tan sencillo acostumbrarse a la belleza que he de hacer un esfuerzo para mantener los pies en la tierra, que soñar es gratis, demasiado fácil.
Mañana me espera la autodisciplina. Que se me ha cambiado el sueño y el hambre contigo y los días no me cunden nada, y esto no puede ser. El teletrabajo es lo que tiene, la facilidad de dejarlo todo para después. Y más porque tú me resultas mucho más atrayente que todas esas tablas repletas de números que nadie entiende, al menos, hasta que yo los descifre.
Descifrarte a tí, sin embargo, es más apasionante. Me encanta descubrirte y sorprenderte y me encanta dejarme sorprender.
Puedo decirte lo que sea sin que te escandalice. Puedo mostrarte el blog sin miedo a nada. Puedo ser yo misma en todo momento. Puedo hablar contigo durante horas sin que nos repitamos, más que lo justo, más que aquello que nos gusta repetir, aquello de lo que nunca nos hartamos.
No me hago muchas preguntas y no creo más expectativas que las justas. No hay tiempo de predecir, sólo de vivir intensamente cada momento con la certeza de que hay un después.
Te paseas a gusto por cada una de mis habitaciones sin que te sienta menos importante en ninguna de ellas. En mi despacho desordenado, en mi niña revoltosa, en mis recuerdos pasados, en mis preocupaciones cotidianas, en mis divagaciones filosóficas, en mis dobles sentidos, en mis desayunos torpes...
Gracias por hacerme sentir que, además de madre, también soy mujer. Algo que ya sabía pero que me encanta volver a saber contigo.

2 Comments:

  • At 7/22/2008 11:25:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Ciertamente, los horarios se han cambiado, ya no puedo dormir sin antes poder escuchar esa voz tan especial que posee vuestra merced, ya que no hay mesura humana para poder describir lo que se puede sentir tan solo escuchándote… conversamos de tan diferentes temas y siempre tenemos algo unos mas amenos, otros mágicos, otros cotidianos, otros trascendentales… me encanta estar ahí.
    Ya queda menos… el reencuentro será mágico y celestial… sin palabras ya que la unión de dos almas en una sola no se puede explicar, tan solo se ha de sentir, se siente pero no se puede explicar. Maravilloso, grandioso… nos faltan calificativos…
    Hay que dejar un poco de volar de vez en cuando y estar con los pies en la tierra con nuestras obligaciones y quehaceres diarios y extraordinarios… ya se recuperará el tiempo… aun tenemos, ya que tenemos la llave, la llave mágica que abre y cierra puertas. He pegado en tu puerta, me has dado permiso para entrar con mi llave y he entrado… ahora es momento de estar y ser.

     
  • At 7/22/2008 12:20:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Puntual como siempre te esperaré a nuestra cita. Con una rosa blanca y 200 besos en una caja de regalos, para cuando no esté a tu lado puedas coger un beso mío. Quiero compartir esas cosas cotidianas y no cotidianas del día a día o las extraordinarias.

    T E Q U I E R E
    Tu galán de media noche

     

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