CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

05 noviembre 2008

Oh caos

Siempre he sido muy desordenada, desde pequeña. No es que no me guste ordenar las cosas, es que no consigo mantener las cosas en su sitio, es más, hace demasiado tiempo que ni recuerdo tener un sitio para cada cosa. La lámpara, la puerta y la ventana, eso sí, se mantienen en su sitio, pero lo demás...
A Jorge le desquiciaba esta costumbre mía de expandirme allá donde iba y ocupar siempre todo el espacio disponible.
Hoy me he empeñado en ordenar el espacio del despacho. Todo ha comenzado por una estupidez. Tengo una contractura muscular horrorosa y la postura que utilizo tiene mucho que ver en eso, así que tengo que utilizar una mesa diferente para el ordenador. Para eso tengo que poner la mesa actual en alguna parte... y para eso hay que mover la estantería, la mesa grande y los dos muebles pequeños, que están llenos de cosas al retortero desde que vine a vivir aquí, hace ya más de un año. Ahora el despacho sigue desordenado y la entrada del pasillo está llena de cosas que tengo que bajar al trastero.
Mi despacho es como una prolongación de mí misma en mi empeño por conservar, o simplemente no tirar aquello que no hace falta, estorba.
Cuando veo a mi madre me explico el por qué de este Diógenes mío y ante la perspectiva de una nueva mudanza me pongo a temblar como un flan.
Lo cierto es que yo me lo he buscado y me doy tres horas para cambiarle la cara a mi despacho. Para celebrarlo, haré una foto cuando termine. Nunca se sabe cuándo volveré a verlo igual.
Manos a la obra.

1 Comments:

  • At 11/10/2008 03:43:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Algo bueno tiene que haber dentro del desorden. Como tú misma me dijiste una vez, la gente muy desordenada por fuera es muy ordenada por dentro.
    Debes ser un compartimento mental andante.
    Un beso amoroso.
    Shunna.

     

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