CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

17 junio 2005

¿Quién me amará cuando pierda el sentido de la realidad?

Cruzando el Manzanares, vengo de un trabajo y voy hacia otro. Vivo a caballo entre el mundo del pluriempleo y la economía sumergida. En ambos trabajos rodeada de historias humanas que anhelan escribir un desenlace feliz. Y yo estoy aquí, en medio de todas ellas, tratando de hacerlo posible y a ratos libres escribiendo la linea siguiente de mi propia historia.
A mis alumnos suelo hacerles preguntas como ¿qué es lo que más deseas?, ¿qué quieres?, ¿cómo puedes conseguirlo?... suelo decirles que para lograr algo, lo m´s importante es saber muy bien lo que quieres, que ese es el paso más grande, el principal; podría hacerme a mí misma las mismas preguntas un millón de veces. Creo que sigo anclada en lo que he perdido y olvido lo que quiero tener y puedo tener.
Mientras Jorge disfruta con otra lo que construyó conmigo, Gabriel me propone disfrutar con él lo que construyó sin mí, cuando nisiquiera sabía que yo existía. Hoy Gabriel me ha conmovido; hoy he sentido que me quiere. Sin la posibilidad de leer su blog y con menos de una hora de conexión al día, el móvil estropeado y apenas sin saldo, mi contacto con Gabriel se reduce apenas a sus comentarios en mi blog.
Confieso que a veces le echo de menos, si bien sigo algo aturdida por la presencia insistente de los hombres que le precedieron y le sucedieron.
....
estoy sentada en un bar. son las nueve de la mañana. He dormido unas tres horas y a duras penas. Tengo mucho sueño y lo que más me apetece es ir a dormir, pero tengo que aguantar el sueño hasta las doce y media: durante toda la noche he tenido que ir al baño muchas veces; al orinar me escuece, me duele y sangro. Estoy un poco asustada, no puedo faltar al trabajo esta noche, me contrataron ayer. Ojalá no se trate de un cólico nefrítico, no parece, al menos el dolor aun es soportable.
Ahora iré a pagar la solicitud de título. Me equivoqué al rellenar el impreso, pero ya no importa, la prisa reina. Me mandarán de la UNED una carta diciéndome que me faltan tres euros y punto pelota, pero, entre tanto, tengo mi papelito. Con lo que tardaron en enviarme el impreso no puedo permitirme el lujo de esperar más, me lo piden en el trabajo. No tenía que haber abandonado este asunto tanto tiempo.
,,,,,
ya hice el pago a la UNED. Ahora estoy en la tetería de Fátima. He olvidado el móvil en el trabajo. He ido a comprarme uno para la otra tarjeta, pero estaba cerrado. El dolor va y viene. Esto promete ser un cólico, reconozco los síntomas. A juzgar por el dolor al expulsar la orina yo diría que estoy soltando el pedrusco yo solita, sin anestesia ni nada, como una campeona. Sólo deseo no tener que faltar a la guardia de esta noche. Lo demás no me da igual, pero me da más igual.
No sé nada de José Manuel desde el domingo. Hoy se vendrá a vivir a Pinto. Nuestra relación está definida siempre y cuando no nos emborrachemos. Así que no beberé cuando esté con él.
Acabo de ver una araña en la persiana, dicen que traen suerte si las ves de día, que atraen el dinero. Yo no quiero ser rica, sólo quiero que se pase este dolor. Llevo aguantando desde las tres de la mañana y esto no parece mejorar. La última vez que tuve un cólico adelgacé unos cuantos kilos. De hecho aquel cólico de hace dos años fue el inicio de la recuperación de mi figura, perdida totalmente pocos meses después de venir a vivir a madrid. Mis dolencias son la quimera de las top model: adelgazas en semanas varios kilos sin dietas ni ejercicio y encima mantienes durante meses lo que has perdido. Debería patentarlo.
Con respecto a esto de estar enferma tan a menudo últimamente tengo una teoría: follar es curativo, aumenta los niveles de omega-3, es antioxidante, mejora la respiración, el tono muscular y no hace falta maquillaje después de- porque te quedas guapísima. Y yo siempre ando enferma últimamente porque me faltan unos cuantos repasos. Si sigo así se me va a subir la líbido a la amígdala y ésta explotará sin remedio dejando el hipotálamo hecho una pena y volviéndome loca para siempre: mis niveles de dopamina, norepinefrina y epinefrina no serán los mismos nunca más y perderé definitivamente el sentido del decoro, la decencia y el pudor. ¿Quién me amará entonces?

5 Comments:

Publicar un comentario

<< Home