CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

19 enero 2009

La siesta de Afrodita

La Afrodita que latía en mí duerme desde hace años. Dejó de seducir un buen día y dejó de ser la mujer que apagaba el móvil para evitar que los hombres la molestaran (o aprendió a distinguir a los hombres molestos y dejó de darles su móvil y se dio cuenta de que los hombres molestos eran los únicos que se sentían atraídos por ella).
No es que me lamente. Pero a menudo me miro al espejo y me contemplo y me siento como un desperdicio. Se me han avivado las ganas de amar, de seducir, de sorprender, de acariciar y de estallar. Por suerte, he tenido la ocasión de comprobar que no me contenta cualquiera, porque es cierto que camino con los labios ardiendo, sedientos de besos y de carne caliente y que mis fantasías se tornan cada vez más largas, más salvajes y mucho más intensas.
La soledad se ha vuelto punzante. la apetencia se torna en necesidad, enemiga despiadada de la complicidad y del amor mismo.
Cuando una necesita tan ruidosamente, se vuelve sorda a las necesidades del otro y si el otro no se ve reflejado en esos ojos que buscan un cauce de un modo tan salvaje teme desbordarse y se aleja. A mí también me sucede a la inversa y no me resulta demasiado difícil comprender por qué tanto ser válido se siente desvalido frente al otro sexo.
De momento puedo hacer poco más que simular calma mientras busco la calma.

1 Comments:

  • At 1/23/2009 02:37:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ¡¡Serás...!! lo que me jode es que encima te estarás partiendo al leerme ..

    Un beso muy light,

    A.

     

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