CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

24 noviembre 2008

El embrujo de Jaén

Ayer cumplí con mi propósito de retomar mi vida social. Debo reconocer que me costó trabajo aparcar el trabajo para el lunes, que me daba una pereza terrible arreglarme para salir y que me costó no llamar a la abuela varias veces, como hago siempre que salgo. El resultado fue un alivio, una calma y un bienestar que no recordaba haber sentido desde hace mucho tiempo. Es vital compartir parte de tu tiempo con personas que hablen tu mismo idioma.
El lugar escogido, El embrujo de Jaén, era ideal para mantener una charla amena y dejar al paladar que disfrutara sin vaciar demasiado el bolsillo. La compañía, excelente. La penúltima copa, en el Chuby, otro lugar de Jaén magnífico para no dejarse la garganta hipotecada tras las dos primeras frases. Luego dormí ocho horas seguidas, otro acontecimiento digno de celebrarse, ya que ha sucedido contadas veces desde el nacimiento de Ángel.
La velada transcurrió entre comentarios más o menos serios, confidencias más o menos dramáticas y chistes más o menos malos. Hubo tiempo para el marido fallecido, el perro enterrado y hasta para la enana de Gran Hermano. La risa, la rabia, la tristeza, la Iglesia, la política y hasta la definición del concepto de madurez tuvieron cabida en una noche que se acabó porque a alguien se le ocurrió mirar el reloj y darse cuenta de lo tardísimo que era.
Es cierto que casi cualquier lugar es bueno en buena compañía, pero también es cierto que el lugar invita a sentirse bien. El sitio es tranquilo, la comida está rica, los camareros son atentos y los baños están limpios (y esto último, a ciertas horas de un sábado, es poco frecuente). Algo de embrujo tiene el sitio, eso es cierto. Tanto es así, que aunque está muy lejos de mi casa, cualquier día de estos hago tiempo y me paso una tarde para tomar un café.

3 Comments:

  • At 11/25/2008 03:36:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Espero que hagas tiempo conmigo y nos tomemos ese café juntas.
    Joder, cómo te echo de menos.

    Shunna.

     
  • At 11/25/2008 03:41:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Y sácate el carné de conducir de una maldita vez, que así podremos reunirnos en mi remanso de paz más a menudo.

    Besos, los que no te di antes y los de ahora.

    Shunna.

    P.D: tengo un día toledano. Estoy en un bajo en el que no hay ventanas, y corre una brisilla invernal que me está helando hasta las ideas. Llevo trabajando con guantes y abrigo todo el día y, además, estoy hormonalmente descontrolada. Tengo ganas de coger a uno de los miles de albañiles que pasan por mi lado a cada segundo y liarme a ladrillazos con él, a ver si se le ablanda la sesera y acaba por comprender lo importante que es poner los cristales en una ventana.

     
  • At 11/29/2008 03:32:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    No te he leído mucho, pero me encantas. Gracias. Sin conocerte te empiezo a echar de menos.

     

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