CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

25 mayo 2009

Todos lejos

Hay un momento de tu vida en el que te das cuenta de que la gente que más quieres anda repartida por el mundo y no es posible decir eso de "nos vemos en media hora" o dar un paseo y aprovechar por pasar por casa de...; en este momento todos están lejos. Sería muy complicado volver a celebrar uno de esos cumpleaños en que reunes a toda la gente que quieres en el mismo lugar.
Hoy he pensado mucho en la gente que está lejos, es decir, en todo el mundo. En los amigos de toda la vida que siguen siendo mis amigos de toda la vida, en los amigos recientes que andan lejos, en los amigos que he perdido por los malentendidos más estúpidos. Hoy me ha dado por pensar mucho en la gente que quiero y en la gente que dejé de querer no sé exactamente cuándo, pero sé muy bien por qué. Y también hay lugar para la gente que he empezado a querer y que, casualmente, tampoco está aquí al lado. Es curioso cómo internet crea a veces ciertos espacios de intimidad que te permiten confesar emociones reservadas a la mayoría de las personas; últimamente estoy viviendo madrugadas cálidas y amables con alguien que está lejos, sí, pero consigue hacerse cercano. Es como un abrazo tierno o como un beso de buenas noches, hasta el punto en que permito que me den las tantas privándome del sueño, pero concediendo a mi mente un descanso, un rato para hablar con alguien que entienda mi idioma, hablar de todo un poco, hablar por gusto, sin evaluaciones, sin pretensiones, sin expectativas, sin juicios, sin temor, sin mirar el reloj.
Hoy echo de menos a casi todo el mundo, incluso a las personas que dejé de querer. Hoy sin rencor, sin lamentaciones, sin dolor; prefiero recordar por qué las quise alguna vez y no seguir haciéndome preguntas. Total, no sirve de nada, nisiquiera si se las haces directamente.
Realmente siempre he sido y sigo siendo muy amada, a pesar de que no siempre he sido una persona amable. A veces la vida me ha dado la vuelta como a un calcetín.
Hoy, cuando Ángel se ha quedado dormido y he ido a la cocina a comer de pie (me da pereza sentarme a comer sola), el pan con aceite me ha traído todos los desayunos de mi vida en unos pocos minutos. Respira bien, duerme tranquilo y por un momento he dejado de mirarle a él para mirar la maraña de risas y de sombras en la que vengo envuelta y no puedo decir que alguna vez en mi vida me haya sentido justamente sola. Todos los que están lejos han venido a hacerme compañía. Debo visitas por toda la península, Canarias y parte del Nuevo Mundo. Tengo techo, mesa y sonrisa bajo el cielo de varias ciudades. Y mi red se sigue tejiendo, incansablemente, llenándome de recuerdos todos los rincones.
Hoy me siento un poco triste, pero muy tranquila. Me estoy dejando acunar un rato antes de irme a dormir. Antes de hacerlo, una vez más, la inútil promesa de "un cigarro y me voy" para irme a la cama con mi beso de buenas noches.

2 Comments:

  • At 5/26/2009 11:21:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Cariño, una vez más estamos conectadas, yo también he estado pensando en tí y en mis amigos Y familia de siempre. Estoy muy lejos de vosotros y os echo mucho de menos.Chica, no sabes cuanto añoro nuestras conversaciones, alegrías, sueños y quejíos, tus visitas a mi casa con el niño ¡ay! te mando un fuerte y cariñoso abrazo desde Aoiz junto a un TE QUIERO de lo más sincero que te pueden decir y como siempre, antes de despedirme, decirte que ¡ME ENCANTAS!

     
  • At 5/27/2009 04:02:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    En mi caso ocurre que con el tiempo, las obligaciones y las comodidades los fuertes lazos de amistad que se tienen en la adolescencia/juventud se han ido diluyendo en algún que otro caso. No han desaparecido, pero tampoco son lo que algún día fueron. Eso de reunirse tod@s l@s amig@s con cualquier excusa, hace años era lo más fácil del mundo. A día de hoy hay que esforzarse un poco para conseguirlo y casi siempre faltará alguien.

    Pero, en este paso del tiempo no todo va a peor en cuanto al cultivo de amistades se refiere. La tecnología nos da la posibilidad de conocer gente que de otra manera sería impensable e imposible. A partir de aquí, todo un mundo de probabilidades se abre ante cada uno de esos "nuevos contactos". Hay con quienes desde el primer momento percibes que poco puede dar la cosa de sí, con los que te cuesta mantener una conversación medianamente coherente durante 5 eternos minutos. También hay otros contactos con los que, bueno, "ni chicha ni limoná". Hablas un día tras otro, pero de cosas triviales sin demasiada trascendencia, a pesar de las "horas de rodaje". Luego están esos contactos con los que llegas a la confianza mutua, los que ya en realidad no son un simple "contacto". Ya han cruzado el umbral de la amistad. Son aquellos con los que da igual que hayan pasado 16 días desde la última charla, siempre te alegra saber de ellos y qué hay de nuevo en sus vidas. Por supuesto está ese reducidísimo grupito de personas con las cuales las horas se te hacen minutos, con las que nunca te has de preguntar de qué tema hablar porque vas saltando de uno a otro sin casi darte cuenta. Son esas personas que te resultan especiales, las que te sorprenden por la afinidad contigo. Esas con las que te da igual que sean las tantas de la madrugada, incluso se te haga casi de día ( o sin el casi ). Son esos casos en los que al día siguiente, a pesar de ir durmiéndote por los rincones, se te vienen a la cabeza de manera inesperada retazos de la noche anterior y no puedes evitar una sonrisa. Son esas ocasiones en las que deseas "mañana más y mejor". Son esas personas con las cuales 2 días sin saber de ellas te parece una eternidad. Cuando esto ocurre, es la leche... condensada.

     

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