CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

05 diciembre 2009

y los sueños, sueños son

A veces recuerdo los acontecimientos vitales más intensos con la impresión de un sueño lejano en el corazón y en el tiempo, como si hubiera sucedido hace siglos, como si no me hubiera pasado a mí. Es algo que me sucede mucho últimamente. La debilidad física que siempre me acompaña, favorece esta impresión de anestesia emocional, de habitar el mundo como si no estuviera en el mismo, y a menudo vivo de oído, forzando lo que se supone que debo sentir en un momento dado, sin sentirlo realmente. A veces no me importa nada. A veces sólo me dejo estar y me importa muy poco lo que me suceda en la hora siguiente. A veces expreso verbalmente mi empeño en vivir para convencerme de que vivir es lo más conveniente; y no es que desee morir; es que la vida, no me importa. A veces lo único que me arde es la búsqueda incesante de arder; la imperiosa necesidad de humanizarme, de sentir intensamente, de sentir el presente como algo auténtico, de acumular vivencias que me hagan renacer cuando todo me aburra y sólo me queden los recuerdos.
Desde hace meses vivo a la espera de una realidad que no llega; un instante real anclado en el pasado y en un futuro que a veces me parece imposible, a veces improbable, pero un futuro a fin de cuentas y me columpio entre esos dos tiempos para dar sentido al presente, que sólo puedo tratar de adivinar, inventar siquiera, especular. Tengo en mis manos una pella de barro, que tornos atrás tomaba forma y que ahora se debate entre convertirse en algo hermoso o endurecerse para siempre.
¿Qué sentido tiene todo esto? Si yo me lo guiso y yo me lo como, si las manos que esperas te den forma cruzan sus dedos esperando una forma que ha de crearse a sí misma, si una misma ha de convertirse en algo bello para los ojos de alguien que no sabes si estará ahí para mirar... ¿Quién me protegerá de mí misma cuando me venza el ansia de acabarme? ¿Quién me alzará cuando me falten las fuerzas? ¿Quién estará a mi lado cuando mis rodillas toquen el suelo? ¿Quién tomará mi corazón en sus manos cuando esté a punto de dejarlo caer?

4 Comments:

  • At 12/16/2009 12:31:00 a. m., Blogger Martin Pannari said…

    No puedo creer lo que estoy leyendo. Parece una de esas casualidades de la vida, pero te juro que esta semana estuve pensando mucho en esto que decis, porque me siento exactamente de esa misma manera. El pasado se me presenta constantemente en forma de recuerdos, que por el peso de la distancia, me suena increíble que yo lo haya vivido. Y el presente no es más que una inercia, esperando un futuro fabricado por mi, anhelado, y que no se si va a llegar.

    Te entiendo y te siento cerca.

     
  • At 12/16/2009 05:04:00 p. m., Blogger Tzade said…

    Gracias
    Me hace bien saberte cerca, aunque no te conozca. Te leeré. Besos

     
  • At 1/16/2010 07:07:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    La vida es una batalla y la muerte es el fin. Lo que hay entre tanto es un sinfin de treguas, destruccion, orgullo, desesperacion, etc.

    Lo que si es cierto es que me jacto de conocete antes de salir de la crisalida y que se que eres capaz de afrontar todo esto y mas.

    Soy un cobarde y un pobre de espiritu (sombra de lo que era) tambien es una tactica para sobrevivir en dicha guerra, pero es la unica forma que tengo para cumplir los 40 sin ser destruido.

    Te sigo hechando de menos, aunque no te haya dejado de leer tu blog.

    Recuerda que la luna te engaña y si sabes quien soy, por favor, llamame.

     
  • At 1/18/2010 08:07:00 a. m., Blogger Tzade said…

    ¿Por qué no le echas huevos y me llamas tú? ... aún no he aprendido a morder por teléfono.

     

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