CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

09 noviembre 2005

Ir sola a un hospital

Antes prefiero morir que volver sola a un hospital. Desde mi cita del médico a las diez y media de la mañana hasta mi llegada a casa a las ocho de la tarde pasaron unas cuantas horas.
Primero la doctora me echó la bronca por esperar 24 horas después del comienzo de la hemorragia para acudir al médico, confirmó el aborto y me envió a urgencias. Esperar sentada en el potro, pasear medio desnuda en calcetines y con una sábana envolviendo tus vergüenzas de una sala a otra, dormir en una camilla encogida escuchando pasar a unos y otros; una auxiliar que te da un botecito para el pis, una médica que mira la prueba de embarazo y dice que estoy "un poco embarazada" (¿qué cojones es eso?), una doctora que me saca un pedazo de adentro, otra que me mete un tubo con cámara y me muestra mi vientre vacío, otro que hace lo mismo y comenta lo que se ve.... (eso sí, resultan curiosas las lecciones de anatomía y ver tus ovarios y tu útero en una cámara), otra que te saca sangre y te manda a la sala... tres horas viendo pasar embarazadas de verdad, papás con cestitos, mamás con bebés... comprar un sandwich y comerlo con desespero y darse cuenta de que no tienes dinero para agua y tampoco hay fuente... finalmente pasas de nuevo al potro y uno llega y pone un papel, otra llega y lo mira, otro se da cuenta de que han puesto un papel de pediatría (va a ser que no) y al final te dan el diagnóstico y te dicen "ha sido un aborto" (no me jodas, ni lo imaginaba...), todo ha ocurrido de un modo natural, no hay que hacer nada más, solo pasar el rato... sales por "neonatos" y ves a las enfermeras mostrar bebés detrás de un cristal y al otro lado un montón de adultos con cara de gilipollas y cuando vas a tomar el taxi te das cuenta de que en el proceso alguien te robó todo el dinero que tenías en el bolso y no sabes en qué momento ha podido ser desde que lo abandonaste en la sala del médico, o tal vez cuando te quedaste dormida en la sala de espera. Y te alegras de haber gastado 12 euros en compresas, tampones y crema de manos y casi 20 euros en el taxi porque si no, te habrían robado 50 euros en lugar de 20. "Estás totalmente vacía, vete tranquila, sólo ha sido un aborto"... y bajando la empinada cuesta que me lleva a la parada de bus (ese que pasa cada hora y justo acababa de pasar cuando tú llegas) piensas "ahora sí que estoy sola", porque en el proceso alguien te dijo que tal vez no lo habías perdido aún.
Lo bueno de todo esto, además de no haber tenido que provocar un infarto en la familia y saber que mantendrás un tiempo más la talla 36 ha sido contemplar el apoyo total de José Manuel, Jorge, Rafa, Rocío, Aitor, Marian, Juanjo, Giovanni, Melva, Rafa D. y Rox (aunque por motivos de distancia o trabajo no pudieron estar allí conmigo, no dejaron de llamar para saber qué tal estaba); la humanidad de la enfermera que me tapó para que no pasara frío mientras dormía y hasta la clemencia del ladrón que me dejó en el monedero lo justo para el sandwich (o su inteligencia al preveer que teniendo suelto no recordaría lo agarrado); el desvínculo total de Julio y saber al fin que soy fértil (pues tenía mis dudas, después de 2 años de intentos sin fruto con Jorge).
Que me voy a dormir, que ya me toca, después de dos días de dolor y dos noches de guardia.

4 Comments:

  • At 11/09/2005 02:15:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

     
  • At 11/10/2005 03:58:00 p. m., Blogger gallardo said…

    Bueno, siempre después de la tempestad viene la calma.
    Dormir repara algunas cosas, estar tranquilo, otras, el cariño de los amigos, un montón de ellas.
    besos

     
  • At 11/12/2005 02:53:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Son miles de razones y una sola desdicha lo que marca una vida, pero aun así solo queda una cosa; volver a empezar, y no volver a mirar al espejo para saber que tenemos detrás, armarse de valor y girarse, pues no hay nada mas que hacer, mas que sentir, solo queda seguir para adelante, con la cabeza alta, y con la sabiduría de lo que se ha vivido.

    No hay nada que decir, solo queda decir lo siento y desearte suerte en tu nueva aventura, pues te lo mereces, recuerda tus lagrimas pues veras que se parecen a la del resto de los mortales, todos lloramos; aunque los hipócritas ocultan sus ojos borrosos para hacerte saber que sus vidas son ejemplares y que sienten y ríen mas que tu: algunas cosas no cambiaran, como tampoco cambiaras tu, y eso es lo importante.

    Pide un deseo en voz baja, tan suave que tan solo lo escuche el viento en este otoño que se nos va, y deja que sea el tiempo el que lo haga llegar a su destino, que no es mas que un corazón que te haga sentir ilusión, que rompa los espejos pues ya no serán necesarios, que haga descansar ese alma que tienes desgastada, que haga llenar el caldero de ricas promesas y que las disfrutes de veras entre los que te quieren, que seguro son mas de los que tu crees.

    ¡¡ Del árbol caído hacer leña ¡¡, como legionarios de lo injusto muchos se apuntan y defienden lo indefendible, protégete y gírate ante ellos pues este nuevo tiempo que te brinda la vida no alberga errores, no alberga palabras : tan solo sentimientos y están ya esperándote.

    Un abrazo muy fuerte ¡

     
  • At 11/16/2005 10:47:00 a. m., Blogger koffee said…

    Es la guerra!: sobreviviremos. Seguro.

     

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