CUADERNOS DE TZADE

Cosas que me pasan, cosas que pienso, cosas que digo y cosas que callo

06 agosto 2009

tomando té, tomándome

Me dan las tantas siempre, no sé cómo me apaño, a veces perdiendo el tiempo en una espera cansina de que suceda algo que no sucede, otras jugando solitarios empeñada en batir un récord que no pasará a los anales de la historia, otras comunicándome con desconocidos que, como clones unos de otros, formulan las mismas preguntas sin sensibilidad ni pudor alguno ignorando quizás... más bien muy probablemente ignorando, que ese listado que parece un copy-paste me huele a colonia rancia de caca de vaca y me aleja irremediablemente de ellos sin importarme ya si son buena gente, listos, simpáticos, limpitos y no tengan cara de "te voy a dar una ostia cuando menos te lo esperes", o cara de "por favor no me rechaces, no podría soportarlo".
Es como una escalada... "¿De dónde eres?, ¿edad?, ¿cuánto mides?, ¿me das tu messenger?, ¿Me pones la cam?"... y algunos un poco más extremos del tipo "¿quieres que te enseñe mi polla por cam?", "¿buscas algo serio?"... Me cansan, me cansan terriblemente; por eso últimamente he optado por la comunicación vía chat con un maravilloso antiprivados que salva mis ojos de atrocidades y que rechaza por mí a toda una serie de solitarios desesperados (como yo misma a veces), pervertidos salidos (como yo misma, a veces) e incluso a buenas personas (como yo misma, a veces).
Curiosamente se me han cruzado mi vena antisocial, por la que me he alejado de gente que ya conozco, aunque sea un poco, con una extraña vena ultrasocial que me comunica en grupo y ocasionalmente con un auténtico desconocido (valga también desconocida), si bien me he vuelto extraordinariamente selectiva en las últimas semanas. Y no deja de sorprenderme, es casi magia, cuando te encariñas con alguien sin rostro ni nombre y fluye todo con la naturalidad de la economía sumergida, como quien no quiere la cosa y te ves a ti misma preocupándote por personas a las que no conoces o... lo que me ha resultado realmente útil, por necesario, alguien que no te conoce se preocupa por ti.
Deseo poner freno al absurdo tornado de las últimas semanas, que me desgasta, que me deprime, que me oprime y que me hace perder tanto, tanto tiempo.
Tomando té escribo en un cuaderno, de los muchos que pululan por mis bolsos, estanterías y mesas (tengo una plaga de cuadernos incompletos) lo que quiero y lo que no quiero; lo que puede ser y lo que no; lo que necesito y lo que puedo aportar; a dónde quiero ir; hasta dónde estoy dispuesta a llegar, qué me pesa y debo dejar en la cuneta (aunque se trate de personas) y tomando té voy tomando conciencia de mí... y me escucho y me doy cuenta de muchas cosas. Unas me hacen feliz, otras me hacen llorar, pero no infeliz. Algo que percibo claro, como el agua clara, es que quiero ser libre, para elegir libremente a qué atarme. Suena paradógico y complicado y en realidad es simple y primario.
Quiero soltarme de esta casa para entrar en la casa que yo quiera. Quiero volver a volar rumbo al norte. Quiero elegir mi destino y quiero sentirme segura.

2 Comments:

  • At 8/06/2009 03:04:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Tzade,
    que esto de estar vivo no es cuestión de estrategia, es más bien táctica... y no hay mejor táctica que improvisar... ayyy, que me has recordado a aquel anuncio de compresas que clamaba "¡me siento seguraaaaa!"

    No me importa que me hayas ignorado vilmente, tus intenciones son buenas siempre para conmigo, es lo que cuenta :-)

    Un beso al té verde.

    Avasallado

     
  • At 8/07/2009 09:47:00 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Todo es una plantilla, ¿podríamos hablar de vidas-plantilla?, puede ser.

    Pero querida Tzdae, si aceptas un consejo que no quiero que confundas y que no alberga pretensión alguna, deberías aceptar tu soledad.

    La soledad que algunos tenemos no depende de las personas que nos rodean, sino de nuestro "yo" interno que pide a gritos que lo ayuden, mientras aviva el fuego en el que se quema.

    Tu vacío no es tan extraño como puedas creer, más bien es un vacío en el que algunos nos encontramos cómodos porque nos permite pensar, sin interferencias.

    Creo que eres una persona social, pero solitaria y siempre lo serás, algunos estamos predestinados a ello. Sólo procura rodearte de gente que te preste un poco de atención a la hora del té, cuando salgas de tu cocina de pensamientos.

    De solitario a solitaria; no se está tan mal solo, lo que ocurre es que a veces nos asalta una vena de misantropía.

    Un saludo ;)

     

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